Articulo
¿Por qué seguimos necesitando extraterrestres?
Una reflexión sobre la vigencia del extraterrestre como figura cultural en un mundo polarizado donde el negacionismo y la ultraderecha conviven con narrativas cinematográficas de progreso.
En un mundo donde la crisis climática, el auge de la ultraderecha global y la desconfianza hacia las instituciones democráticas marcan la agenda, cabe preguntarse si la figura del extraterrestre sigue siendo relevante o si hemos agotado su potencial como espejo de nuestras contradicciones.
Extractos del libro
El extraterrestre y la emergencia climática
Tanto la defensa de la gestión sostenible de los recursos como la súplica en favor de los derechos de los pueblos indígenas de todo el mundo ha sido un tema frecuente en las décadas transcurridas de este tercer milenio en el cine de extraterrestres y, también, en otras películas de otros géneros. En concreto, en el 2009, año del estreno de Avatar, la sostenibilidad había comenzado a operar como un código moral en sí mismo. El mensaje de Cameron era oportuno y, al mismo tiempo, adelantado a su época. Su crítica asociada a las corporaciones también era un tema actual.
— El extraterrestre eres tú, subcapítulo «El extraterrestre de nuestro presente»
El impacto climático encontró en el género de catástrofes películas como El día de mañana (Roland Emmerich, 2004). El cine independiente ofreció reflexiones más íntimas con Take Shelter (Jeff Nichols, 2011) sobre la ansiedad climática, y la sobresaliente Bestias del sur salvaje (Benh Zeitlin, 2012), donde la supervivencia de una comunidad marginada se narra a través de los ojos de una niña.
La brecha entre el cine y la realidad política
En 2025, el negacionismo, las teorías de la conspiración, el exacerbado racismo contra los inmigrantes y los movimientos reaccionarios de ultraderecha se sustancian en la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos para ejercer un segundo mandato. A nadie se le escapa el clima político de enorme polarización en el mundo, donde la desconfianza hacia las instituciones democráticas y la hostilidad hacia la diversidad cultural son banderas de un extremismo que socaba los pilares de la democracia liberal.
— El extraterrestre eres tú, subcapítulo «El extraterrestre de nuestro presente»
Muchos nos sorprendemos al advertir la profunda desconexión entre los mensajes de progreso promovidos por la expresión cultural cinematográfica y el avance del radicalismo de ultraderecha a nivel global. El viaje del extraterrestre cinematográfico en los últimos setenta años, desde sus primeras representaciones como alegorías de la amenaza roja durante la Guerra Fría, ha evolucionado hacia conceptos más complejos que revelan nuestras vulnerabilidades humanas. Sin embargo, una parte significativa de la sociedad parece haber quedado sorda ante estas señales de aceptación y progreso, atrapada en un relato alternativo marcado por conceptos como la oligarquía globalista y la Agenda 2030.
La trampa del espectáculo y el mensaje superficial
Quizá haya que analizar hasta qué punto la progresiva simplificación de los mensajes ideológicos en formato píldoras ha limitado la reflexión cabal y profunda. Muchas producciones cinematográficas de ciencia ficción han optado por construir narrativas moralizantes que se alinean con un progresismo superficial, desprovisto de la riqueza y complejidad que requiere un debate real. Esta tendencia, combinada con la infantilización de las tramas y la prioridad absoluta por la espectacularidad, los efectos especiales y el éxito comercial, ha sacrificado la profundidad del séptimo arte en el altar del entretenimiento banal e inmediato.
— El extraterrestre eres tú, subcapítulo «El extraterrestre de nuestro presente»
Resulta casi irónico que las grandes empresas del entretenimiento global sean las mismas que construyen mundos distópicos ciberpunk donde corporaciones como Weyland-Yutani, Tyrell Corporation, RDA o MNU dominan el planeta y a nosotros, desdichados humanos que todavía no hemos encontrado un extraterrestre que trascienda al vecino de la puerta de al lado.
Seguimos necesitando extraterrestres porque seguimos necesitando espejos. Pero la pregunta que el cine de ciencia ficción se resiste a responder es si esos espejos reflejan nuestras aspiraciones reales o simplemente nos devuelven la imagen edulcorada que las corporaciones quieren que veamos. Mientras la brecha entre el progresismo cinematográfico y el reaccionarismo político global se ensancha, el extraterrestre sigue siendo, paradójicamente, una de las herramientas más potentes para interrogar nuestra humanidad.
Este texto es un extracto del libro El extraterrestre eres tú.